La
marca
A los veintipocos años creé los primeros bocetos de la marca. Recuerdo comprar varios retales con 50 euros y empezar a darle forma a VILAR AND CO. Acababa de terminar la carrera y quería, por fin, hacer lo que realmente me gustaba. Sin mucha experiencia ni recursos, fui creciendo poco a poco.
Desde entonces he aprendido mucho, pero procuro no perder de vista aquello que me llevó a empezar.
Muchas de esas ideas todavía me acompañan y forman parte de las bases de la marca, que, con el tiempo, ha desarrollado una identidad propia e independiente de la mía.
Hoy, con la ayuda y el trabajo de varias mujeres, seguimos dándole forma a este proyecto para que no deje de evolucionar.
Con la mente puesta en el producto y la inspiración en nuestro entorno, desarrollamos prendas casi únicas, con un lenguaje y un estilo propios, alejados de las tendencias y pensando en nuestras clientas. Hace años me imaginaba cómo serían. Ahora, de vez en cuando, me cruzo alguna por la calle.
Gracias por estar aquí,
Pedro V.